¿Cómo identificar que tu salud mental está necesitando ser atendida?

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Quizás te pase que hables o escuches hablar de lo importante que es la salud mental. Incluso validar  y hasta felicitar que otras personas vayan a terapia. Pero solo una fracción de las personas que necesitan atención llegan a tratarse. Así, si bien ha aumentado la conversación pública sobre salud mental, ésta se sigue viendo como algo que atender cuando se vive una tragedia o cuando ya se está en crisis, y no como un espacio de prevención y promoción del bienestar. Por ello identificar que la propia salud mental necesita atención puede llegar a ser difícil de reconocer, haciendo que se pasen por alto varias señales.

Te dejamos algunas ideas que pueden ayudarte a pensar en cómo te estás sintiendo y qué es lo que estás necesitando.

  1. Tus emociones están siendo muy difíciles. Te sientes fastidiado, decaído, preocupado en general, quizás sin motivo claro. O cuando te las cosas te afectan parece desproporcional o excesivo en contraste con lo que está pasando … quizás hay algo de fondo que trabajar 

 

  1. Hay situaciones parecidas que te están ocurriendo una y otra vez. Tal vez los mismos problemas con todas tus parejas, las mismas dificultades en todos tus trabajos, o que pareciera que sin importar con qué grupo de amigos o familiares estés, siempre terminas te sintiendo de la misma forma o como si todos te trataran igual. Digamos que si paras a mirar la “película completa”, podría identificarse un patrón o un mismo malestar que se repite o parece mucho. 

 

  1. Has pasado por situación difícil, dolorosa, como un duelo, separación, pérdida o problema de salud… y necesitas un espacio y tiempo personal para atenderlo, sentirlo y sanarlo. incluso si esa situación no es reciente sino que haya pasado hace mucho. Las emociones no tienen calendario, y cuando se ven afectadas y no tienen espacio para procesarse, pueden quedarse “pendientes” y producirnos síntomas y malestares para hacérnoslo saber.

 

  1. Te estas poniendo en riesgo. Quizás no te lo has cuestionado, pero otras personas se han mostrado preocupadas por ti. O algunas cosas que haces o que te pasan, pueden parecer diversión, pero al final terminan haciéndote daño. Quizás necesitas ayuda para encontrar otras formas de lidiar con lo que te ocurre. 

 

  1. La vida está siendo muy difícil. La vida es complicada para todos e ir a terapia no hará que se vuelva fácil. Pero de forma general, estas sintiendo más sufrimiento que placer y gratitud, y mereces sentirte mejor. Quizás necesites que te entiendan y escuchen. O quizás necesites que te ayuden a cambiar cosas o formas de funcionar. Ambas valen en terapia. 

 

  1. Te das curiosidad. Hay cosas que siempre has dado por sentado y quisieras cuestionarte un poco, conocerte mejor, descubrir cosas tuyas que no entiendes o reconocer tus propios recursos. No hay que “estar mal” o tener una urgencia para atender nuestro bienestar. 

 

Por eso, te queremos recomendar tomar una pausa para pensarte, sentirte y preguntarte: ¿cómo estoy? 

Quizás puedes empezar haciendo pequeños cambios en el día a día para buscar más bienestar. Y quizás necesitas algo más. La terapia te puede ayudar a llegar a esos lugares que por tu cuenta tal vez sea muy difícil. 

Recuerda que tu salud mental es importante, no solo en octubre sino todos los días. 

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